Este sermón fue predicado por Alonzo T. Jones en el Tabernáculo de BattleCreek, el 22 de octubre de 1898, y fue publicado en la Review and Herald, del 24 de enero al 7 de febrero de 1899.
Este es un sermón donde Jones no especula sobre tiempos proféticos, sino que centra la atención en el EFECTO de la venida de Cristo y en cómo prepararnos.
El tema central de este sermon es: Nuestro Dios es un fuego consumidor (Hebreos 12:29). Y lejos de ser una verdad aterradora, es una promesa de purificación para quienes le reciben hoy. Este excelente sermon que ilustra nuestra necesidad de Cristo y cómo someter nuestra vida a su amor y poder purificadores. Su promesa de venir a nosotros y morar en nosotros es segura.
Nuestro Dios es fuego consumidor, y podemos invitarlo a que consuma el pecado de nuestras vidas ahora mismo, hoy, o nuestros pecados, junto con nosotros mismos, pueden ser consumidos por su gloria cuando regrese

La pregunta a la que lleva este sermon no es CUÁNDO viene, sino CÓMO estaremos cuando Él llegue.
El propósito de la cruz de Cristo es la destrucción del pecado.
Por lo tanto, la única preparación verdadera para la venida del Señor es la separación del pecado.
Podemos tener toda la teología correcta, predicar las señales, ser adventistas fieles, pero si no estamos activamente separándonos del pecado, nuestra profesión es un fraude.
¿Es tu ambición constante la separación del pecado? ¿O solo estás entreteniéndote con profecías?
Nunca llegará un tiempo en que podamos hacer esta obra nosotros mismos (la separación del pecado); PERO el tiempo es ahora, AHORA MISMO, para ser separados del pecado — se trata de rendirse a Dios ahora.
Si dependemos de nuestra propia fuerza para vencer el pecado, nunca lo lograremos.
El fuego de Dios no es destructivo para el creyente — es REFINADOR



