Hechos 8:30-35 - (Reina Valera 1909)
30Y acudiendo Felipe, le oyó que leía el profeta Isaías, y dijo: Mas ¿entiendes lo que lees?
31Y dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó á Felipe que subiese, y se sentase con él.
32Y el lugar de la Escritura que leía, era éste:
Como oveja á la muerte fué llevado;
Y como cordero mudo delante del que le trasquila,
Así no abrió su boca:
33En su humillación su juicio fué quitado:
Mas su generación, ¿quién la contará?
Porque es quitada de la tierra su vida.
34Y respondiendo el eunuco á Felipe, dijo: Ruégote ¿de quién el profeta dice esto? ¿de sí, ó de otro alguno?
35Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.