San Lucas 10:34-36 - (Reina Valera 1909)
34Y llegándose, vendó sus heridas, echándo les aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él.
35Y otro día al partir, sacó dos denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te lo pagaré.
36¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó en manos de los ladrones?