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Una Familia Feliz

Una área que no suelen abordarse en la sociedad moderna es la importancia de la unidad familiar sana.

Una Familia Feliz

La casa debe ser un lugar donde la alegría, la cortesía y el amor habitan, y donde residen estas virtudes habrá felicidad y paz. Podrán sobrevenir dificultades, pero se trata de la suerte de la humanidad. Mas tenga la paciencia, la gratitud y el amor para mantener el sol en el corazón, aunque el día puede ser siempre tan nublado. En estos hogares ángeles de Dios permanecen.

El hogar debe ser para los niños el lugar más atractivo en el mundo, y la presencia de la madre debería ser su mayor atractivo. Los niños son por naturaleza sensibles y amantes. Son fácilmente satisfechos y fáciles de hacer infeliz. Con disciplina suave, amorosas palabras y actos, las madres pueden unir sus hijos a sus corazones.

Liderazgo espiritual del padre

Por la mañana antes de irse a su trabajo diario, el padre reúna a sus hijos alrededor de él y, haciendo una oracion ante Dios, ellos quedan con el cuidado del Padre en el cielo. Cuando las preocupaciones del dia han pasado, la familia se reunen para ofrecer la oración agradecida y elevar el canto de alabanza, en reconocimiento de la atención divina durante el día. Padres y Madres, por muy urgentes que sea su negocio, no dejéis nunca de reunir a su familia en torno del altar de Dios. Pida la compañia de los santos ángeles, en su casa. Recuerde que sus seres queridos están expuestos a las tentaciones. Molestias diarias acosan ​​la trayectoria de jóvenes y viejos. Los que quieran vivir vidas amorosas, pacientes y alegre deben orar. Sólo al recibir ayuda constante de Dios podemos obtener la victoria sobre uno mismo.

Pequeñas cortesías entre los cónyuges

El marido y la mujer estudian la felicidad del otro, que nunca fallen en las pequeñas cortesías y pequeños actos bondadosos que alegran la vida. Perfecta confianza debe existir entre marido y mujer. Juntos deben considerar sus responsabilidades. Juntos deben trabajar para el mayor bien de sus hijos. Nunca el caso de que, en presencia de los hijos critiquen los planes de los demás o de cuestionar el juicio de los demás. Que la mujer tenga cuidado de no hacer más difícil el trabajo del marido para los niños. El marido deben sostener las manos de su esposa, dándole consejo sabio y amoroso aliento.

Niños entrenados para contribuir

Tanto los niños como los padres tienen importantes funciones en el hogar. Se les debe enseñar que son una parte de la empresa. Ellos son alimentados y vestidos y amados y cuidados, y deben responder a estas muchas misericordias por llevar su parte de las cargas y traer toda la felicidad posible a la familia de la que son miembros.

La madre debe cultivar un alegre, contenta y feliz disposición. Todos los esfuerzos en esta dirección serán pagados en abundancia tanto el bienestar físico y el carácter moral de sus hijos. En los niños comprometidos con su cuidado, toda madre tiene una carga sagrada de Dios. “Toma este hijo, esta hija”, dice, “Cuídalo para mí, dale un carácter pulido a manera  un palacio, para que brille en los atrios del Señor para siempre.”

Cuanto más tranquila y sencilla la vida del niño, más favorable será para el desarrollo tanto físico como mental. En todo momento, la madre debe esforzarse para estar tranquila, calmada y serena. Muchos niños son muy susceptibles a la excitación nerviosa y suave, sin prisas de la madre tendrán una influencia calmante que será de beneficio incalculable para el niño.

Cuidado consistente de los Niños

Las madres que desean que sus niños y niñas a posean el vigor de la salud, deben vestir de manera adecuada y animarlos en todo tiempo razonable para que esten mucho al aire libre.

La importancia de la formación de los niños a los hábitos dietéticos correctos difícilmente puede ser sobrestimada. Los más pequeños tienen que aprender que comer para vivir y no vivir para comer.

En muchos casos, la enfermedad de los niños puede atribuirse a errores en la administracion. Las irregularidades en la alimentación, la ropa insuficiente en la noche fría, la falta de ejercicio vigoroso para mantener la sangre en la circulación sana, o la falta de abundancia de aire para su purificación, pueden ser la causa del problema. Que los padres estudien para encontrar las causas de la enfermedad y, a continuación, pongan remedio a las malas condiciones tan pronto como sea posible.

Enseñe a sus hijos desde la cuna a practicar la abnegación y el dominio propio. Enseñarles a disfrutar de las bellezas de la naturaleza y en un empleo útil para ejercer sistemáticamente todas las facultades del cuerpo y la mente. Criadlos en las buenas costumbres, para que tengan ánimos dulces. Impresiona a sus tiernas mentes la verdad de que Dios no diseña que debemos vivir para las generaciones presentes gratificación simplemente, sino para nuestro bien. Por encima de todo lo demás, permiten a los padres rodean a sus hijos con una atmósfera de alegría, cortesía y amor.

En armonía con el plan de Dios

En el principio Dios puso a nuestros primeros padres en medio de las hermosas vistas y sonidos que Él desea que nos regocijemos en la actualidad. Cuanto más cerca nos entran en armonía con el plan original de Dios, más favorable será nuestra posición para asegurar la salud del cuerpo y la mente y el alma. Mejor que cualquier otra herencia de la riqueza que puede dar a sus hijos será el regalo de un cuerpo sano, una mente sana y un carácter noble.

En vez de pensar que sólo las obras de los hombres se puede ver, a donde se puede contemplar las obras de Dios. Encuentre todo el descanso del espíritu en la belleza y la tranquilidad y la paz de la naturaleza. Ir donde, además de las distracciones y disipaciones de la vida de la ciudad, usted puede dar a sus hijos la compañía, donde se les puede enseñar a aprender de Dios por medio de sus obras, y capacitarlos para una vida de integridad y usefulness.-E. G. White.

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