Principios para guiar la cristiano

De estos dos fundamentos—glorificar a Dios en todas las cosas, y elegir lo más noble y lo mejor—dependen los demás principios que se presentan a continuación para la selección musical por parte de los cristianos:
3. La música debe caracterizarse por ser de calidad, equilibrada, apropiada y auténtica. Fomentará nuestra sensibilidad espiritual, psicológica y social, y nuestro crecimiento intelectual.
4. Apelará tanto al intelecto como a las emociones, y tendrá un efecto positivo sobre el cuerpo.
5. La música revelará creatividad y estará compuesta con melodías de calidad. Cuando se utilice armonía,3 esta debe ser usada de una forma interesante y artística, con ritmos que la complementen.
6. La música vocal empleará letras que estimulen positivamente nuestras habilidades intelectuales, así como nuestras emociones y nuestra fuerza de voluntad. Las buenas letras son creativas, ricas en contenido y de buena composición. Se concentran en lo positivo y reflejan valores morales; educan y elevan; y se corresponden con una teología bíblica sólida.
7. Los elementos musicales y literarios deben obrar armoniosamente unidos para influir sobre el pensamiento y la conducta, en concordancia con los valores bíblicos.
8. La música debe mantener un equilibrio prudente de los elementos espirituales, intelectuales y emocionales.
9. Debemos reconocer y aceptar la contribución de diferentes culturas en la adoración a Dios. Las formas y los instrumentos musicales varían en gran manera dentro de la familia adventista mundial, y la música proveniente de una cultura puede sonar extraña para alguien de una cultura diferente.
Hacer música adventista significa elegir lo mejor y, sobre todo, acercarnos a nuestro Creador y Señor para glorificarlo. Enfrentemos el desafío de tener una visión musical alternativa viable y, como parte de nuestro mensaje profético, hacer una contribución musical adventista distintiva como un testimonio al mundo respecto de un pueblo que espera el pronto regreso de Cristo.



