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Sermón PPTX: Cristiano carnal vs Cristiano espiritual

El cristiano carnal

  • En esta condición el individuo no es salvo (Rom. 8:6-8; Apoc. 3:16).
  • El amor de Dios, amor ágape, no está en la persona Rom. 5: 5; Gál. 5:22); depende completamente del amor humano; los deseos de la carne no han sido quebrantados (Gál. 5:16).
  • El poder del pecado no ha sido quebrantado (Gál. 5:16; Rom. 8:2).
  • La persona no ha sido fortalecida con poder «conforme a las riquezas de sugloria» (Efe. 3:16-17).
  • Cristo no mora en la persona (1 Juan 3:24).
  • La persona no ha recibido poder para testificar de Cristo (Hech. 1:8)
  • La persona actúa humanamente (1 Cor. 3:3) de manera que causa rivalidades y tensiones.


Las consecuencias de ser TIBIO O CARNAL

«Los cristianos a medias son peores que los infieles, porque sus palabras engañosas y su posición indecisa hacen que muchos se descarrien. El infiel muestra sus colores. El cristiano tibio engaña a las dos partes. No es un buen mundano, ni tampoco un buen cristiano. satanás lo emplea para realizar una obra que nadie puede hacer». Nuestra elevada vocación, pág. 350

El cristiano carnal

El peligroso formalismo

«El formalismo es algo extremadamente engañoso y destructivo. Es el precipicio escondido e inesperado que ha amenazado con destruir la iglesia en muchas ocasiones a través de los siglos. Pablo nos advierte que esta “apariencia de piedad” (2 Tim. 3: 5) sin el poder de Dios (sin ser llenos del Espíritu Santo) sería uno de los peligros de los últimos días y nos amonesta a no dejarnos llevar por esta actitud cómoda y engañosa». Arthur G. Daniells, Christ our Righteousness, pág. 20.

La condición general de la iglesia

“Letargo, superficialidad, mundanalidad, falta de generosidad, ministros agotados, adolescentes abandonando la iglesia, auto-disciplina débil, planes sin mucho trasfondo o resultados, una falta crónica de hombres fuertes y dedicados». Dr. Joseph Kidder

El cristiano espiritual

Experimenta la plenitud de Dios.

Ef 3:16-21: «para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho «más abundantemente» de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.»

Los efectos del Espíritu Santo

Cuando el Espiritu Santo está en mí, produce en mi vida las obras de Cristo, Romanos 8: 2 dice: «Porque la ley del Espiritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte» Solamente el Espíritu Santo puede hacer realidad en mi vida las obras de Cristo.

Elena G. White lo explica bien: «El Espiritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil… El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo. Por el Espiritu es purificado el corazón. Por el Espíritu llega a ser el creyente participe de la naturaleza divina… El poder de Dios aguarda que ellos lo pidan y lo reciban». El Deseado de todas las Gentes, pág. 625

«Cuando el Espiritu de Dios se posesiona del corazón, transforma la vida. Los pensamientos pecaminosos son puestos a un lado, las malas acciones son abandonadas; el amor, la humildad y la paz, reemplazan a la ira, la envidia y las contiendas. La alegría reemplaza a la tristeza, y el rostro refleja la luz del cielo» El Deseado de todas las Gentes, pág. 625

El Espíritu Santo es la presencia de Cristo en nosotros

«En el plan de restaurar en el hombre la imagen divina, se hizo provisión para que el Espíritu Santo influyera sobre las mentes humanas y fuera como la presencia de Cristo, un agente modelador del carácter humano» (Elena G. de White, Review and Herald, 12 de febrero de 1895, p. 97).

«La comunicación del Espíritu Santo era la comunicación de la vida misma de Cristo» (ibíd., 13 de junio de 1899, p. 369).

El Espíritu Santo es la presencia vital de Dios» (Signs of the Times, 7 de agosto de 1901, p. 2)

El Espíritu Santo concede el poder de Jesús

«Necesitamos la energía de Pentecostés. Y esta vendrá; porque el Señor ha prometido enviar su Espíritu como poder conquistador» (Obreros evangélicos, p. 323).

«Dios puede enseñaros en un momento, por su Espíritu Santo, más de lo que podríais aprender de los grandes hombres de la tierra» (Testimonios para los ministros, p. 119).

«La presencia del Espíritu en los obreros de Dios dará a la proclamación de la verdad un poder que todo el honor y la gloria del mundo no podrían conferirle» (Los hechos de los apóstoles, GEMA/APIA, p. 39).

El Espíritu Santo es una promesa y un don de Dios

Ezequiel 36:25-27: «Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.»

El poder para el cambio sólo proviene de una Fuente

  • Jeremías 13:23 “¿Podrá cambiar el etiope su piel y el leopardo sus manchas.? Así también ¿Podreis vosotros hacer el bien, estando habituados a hacer lo malo?
  • Romanos 8:7: «por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la Ley de Dios, ni tampoco pueden».

«En la inconmensurable dádiva del Espíritu Santo se hallan contenidos todos los recursos del cielo. No es por causa de restricción alguna por parte de Dios por lo que las riquezas de su gracia no fluyen hacia la tierra, a los hombres. Si todos tuvieran la voluntad de recibir, todos serían llenados de su Espíritu» (Palabras de vida del gran Maestro, p. 345).

La entrega constante es la condición para recibir al Espíritu Santo.

“Cristo prometió el don del Espíritu Santo a su iglesia, y la promesa nos pertenece a nosotros tanto como a los primeros discípulos. Pero como toda otra promesa, nos es dada bajo condiciones. Hay muchos que creen y profesan aferrarse a la promesa del Señor; hablan acerca de Cristo y acerca del Espíritu Santo, y sin embargo no reciben beneficio alguno. No entregan su alma para que sea guiada y regida por los agentes divinos. No podemos emplear al Espíritu Santo. El Espíritu ha de empleamos a no-sotros. Por el Espíritu obra Dios en su pueblo «así el querer como el hacer, por su buena voluntad“ (Fil. 2: 13), Pero muchos no quieren someterse a eso. Quieren manejarse a sí mismos. Esta es la razon por la cual no reciben el don celestial.

… Únicamente a aquellos que esperan humildemente en Dios, que velan para tener su dirección y gracia, se da el Espíritu. El poder de Dios aguarda que ellos lo pidan y lo reciban. Esta bendición prometida, reclamada por la fe, trae todas las demás bendiciones en su estela. Se da según las riquezas de la gracia de Cristo, y él está listo para proporcionarla a toda alma según su capacidad para recibirla» (El Deseado de todas las gentes, GEMA/APIA, pp. 641, 642; la cursiva ha sido añadida).

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Pensamiento de hoy

- Elena G. White


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