Este material tiene como objetivo principal demostrar la importancia, vigencia y manifestación del don de profecía, especialmente en el tiempo del fin, y cómo este don se manifestó en la vida y obra de Ellen G. White.

Es un tratado teológico escrito por Federico Salvador Wadsworth. Forma parte de una serie de estudios bíblicos y doctrinales preparados para miembros de iglesia.
El propósito del tratado es el siguiente:
- a. Presentar la importancia del don de profecía para la edificación de la iglesia.
- b. Establecer las características para identificar a un verdadero profeta.
- c. Demostrar que la posesión del don es una de las características de la iglesia remanente del último tiempo.
- d. Demostrar que el don se manifestó en Ellen G. White.
- e. Comprender que debemos esperar del don de profecía en el tiempo del fin.
- f. Prevenir a la iglesia contra falsas manifestaciones o falsificaciones del don de profecía.
La Santa Biblia declara que la iglesia remanente se distinguirá por dos características: porque guarda los mandamientos de Dios y por la presencia del don de profecía en medio de ella.
El profeta y el don
El verdadero profeta es un portavoz o intérprete de Dios. Dios se comunica a través de visiones, sueños, la Palabra del Señor, la investigación y la iluminación.
La profecía es uno de los dones más importantes para la edificación de la iglesia (1 Corintios 14:1). Se manifiesta en momentos críticos de la historia para guiar al pueblo de Dios.
El tratado establece varias pruebas bíblicas para diferenciar a un profeta verdadero de uno falso:
- Armonía con la Ley y el Testimonio: Su mensaje debe estar en plena armonía con las Sagradas Escrituras (Isaías 8:20).
- Frutos: Su vida y enseñanzas deben reflejar el carácter de Cristo (Mateo 7:15-20).
- Cumplimiento de Profecías: Sus predicciones deben cumplirse (Deuteronomio 18:20-22), considerando las profecías condicionales.
- Confesión de Cristo: Debe confesar que Jesucristo ha venido en carne (1 Juan 4:1-3).
- Evidencias Adicionales: Manifestaciones físicas (como la ausencia de respiración en visión), carácter oportuno del mensaje, intrepidez, naturaleza espiritual y práctica del mensaje.



