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Textos sobre La Trinidad en el Nuevo Testamento

El siguiente texto es una porción tomada del documento: Un Ataque a La Doctrina Adventista De La Trinidad, escrito por el Dr. Alberto TreiyerUno de los requerimientos de nuestros amigos antitrinitarios consiste en reclamar textos que hablen de la Trinidad. El Dr. Aecio Cairus compartió con nosotros, en una red cibernética pastoral, un buen número de esos textos que están esparcidos en todo el Nuevo Testamento. Con su permiso, incluiremos aquí esa lista con su comentario.

Los antitrinitarios, nos dice Aecio, tratan de borrar en Mt 28:18 la triple invocación bautismal del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Hacen referencia a un inexistente Mateo original en hebreo, y apelan a versiones medievales judías de ese evangelio. Pero pierden el tiempo, porque aún si pudieran borrarla de Mt 28 nunca podrían borrar la presencia audible y/o visible de Padre, Hijo y Espíritu en el bautismo de Jesús, reconocida por todos los cuatro evangelios (aunque raramente los cuatro se ocupan de narrar todos el mismo incidente). Jesús es modelo de sus seguidores, y el bautismo es el punto de partida de ese seguimiento.

Textos sobre La Trinidad en el Nuevo Testamento

El NT está repleto de pasajes donde se mencionan juntos a Padre, Hijo y Espíritu Santo. Quisiera enumerar los que conozco (puede haber otros):

  • Jn 14:16 –Jesús promete que pedirá al Padre que envíe otro Consolador en su lugar.
  • Jn 16:13-15 –Los doce recibirán información adicional del Espíritu, que la revelará de parte del Padre y del Hijo.
  • Jn 20:21, 22 –Envío de los doce como el Padre envió a Jesús, con el poder del Espíritu.
  • Heb 10:38 –Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo.
  • Rom 15:16 –El deber del ministro de Cristo de predicar el evangelio de Dios para presentar a los creyentes como una ofrenda santificada por el Espíritu de Dios.
  • Rom 15:30 –Pedido en el nombre de Jesús y por el amor del Espíritu de unirse a Pablo para rogar a Dios.
  • 1 Cor 12:4-6 –Unidad en la diversidad de dones de un mismo Espíritu, ministerios del mismo Señor y obras de un mismo Dios.
  • 2 Cor 1:21, 22 –Dios es el que nos fortifica en Cristo y nos sella con su Espíritu en nuestros
  • corazones.
  • 2 Cor 13:13 –Invocación sobre los creyentes de la gracia de Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu.
  • Ef 2:18 –Por Cristo tenemos acceso al Padre a través del mismo Espíritu.
  • 2 Tes 2:13 –Los creyentes son amados del Señor, elegidos de Dios y santificados por el Espíritu.
  • Heb 9:14 –La sangre de Cristo, sacrificio ofrecido por el Espíritu Santo a Dios, nos limpiará.
  • 1 Ped 1:2 –Elegidos por la presciencia del Padre en la santificación del Espíritu para ser rociados por la sangre de Cristo.
  • 1 Jn 4:2 –La obra de Dios por medio del Espíritu está presente cuando reconocemos que Cristo vino en carne.
  • Jud 20, 21 –Oremos en el Espíritu Santo, para mantenernos dentro del amor de Dios y esperar en la misericordia de Jesucristo.
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Tenemos en esta lista de 16 pasajes 2 evangelios (Mateo y Juan), 5 epístolas de Pablo, y 3 epístolas universales. Todas las secciones del NT están representadas. El orden de mención de las tres Personas es indistinto, subrayando su igualdad esencial.

Siendo que todo el Nuevo Testamento sigue este esquema trino de Padre, Hijo y Espíritu Santo, y siendo que Padre e Hijo son verdaderamente Dios y son también personas distintas ¿cómo podría entonces el tercer miembro de este repetido esquema trino del NT ser meramente Algo y no Alguien distinto, como lo son los primeros dos miembros? Por supuesto que «distintos» no quita que todos los tres están perfectamente unidos en pensamiento, palabra y acción.

Probemos lo que estamos diciendo con otras palabras. «Ahora, queridos hermanos, quisiera bendecirlos en nombre del Padre, del Hijo y del poderoso brazo extendido de Dios.» ¿Que tal queda? ¿Un poco incongruente, no? Una invocación de dos que son cada uno Alguien distinto y el tercer item que es sólo Algo, un aspecto o atributo de los primeros dos. Pero si vemos al Espíritu como la gloria o el poder de Dios solamente, entonces eso es lo mismo que está haciendo 2 Cor 13:13. Sería totalmente incongruente.

Veamos el problema de la blasfemia contra el Hijo, que puede ser perdonada, y contra el Espíritu Santo, que no tiene perdón en este mundo ni en el próximo (Mt 12:30-32). Si el Espíritu es solamente Cristo mismo y nada más, ¿cómo se puede blasfemar contra Cristo sin blasfemar contra el Espíritu Santo? Rechazo persistente o no, si es Cristo el que es rechazado, es el Espíritu el que es rechazado. No tiene sentido decir que si no es persistente es ofensa contra Cristo y si es persistente lo es contra el Espíritu. Si ambos son el mismo Alguien, ambos nombres son igualmente ofendidos con la misma gravedad o la misma levedad cualquiera sea el nivel de persistencia.

Es verdad que en cierto aspecto el Espíritu es Cristo mismo, porque procede de Él y expresa su presencia entre nosotros. También el Padre está en el Hijo: el que ha visto a Cristo ha visto al Padre (Jn 14:9). Pero eso no significa que el Hijo es el Padre y nada más, porque el Padre envió a su Hijo al mundo: no se envió a sí mismo. Del mismo modo el Espíritu no es lisa y sencillamente Cristo mismo, porque Cristo ruega al Padre que envíe al Espíritu para tomar su lugar.

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