La explicación de por qué es más difícil perderse que salvarse, es que si usted decide perderse algún día, tendrá que pelear contra Dios, contra Jesús, contra el Espíritu Santo, contra las dos terceras partes mayoritarias de los ángeles, y con todos sus amigos y amados cristianos, que están orando por usted.

¡Y éste es un drama de consecuencias eternas! Contrariamente, si usted desea ser salvo un día, tendrá que pelear contra el demonio, y contra una tercera parte minoritaria de los ángeles caídos, que clamaron por misericordia en la presencia de Jesús, cuando él estaba aquí en la tierra. Y Jesús ha prometido pelear por usted, contra nuestro enemigo y sus ángeles.
Olvídese de la falsa idea de que es fácil perderse. Dios está determinado a salvar a cada persona. Cuando él asegura que no está dispuesto a permitir que nadie perezca, él sabe lo que dice. Él quiere que cada uno de nosotros nos arrepintamos. Lo único que no hará, es forzarnos a elegir.
- CAPÍTULO 1: ESPERANZA PARA EL DESCARRIADO : PDF
- CAPÍTULO 2: ES DIFÍCIL PERDERSE : PDF
- CAPÍTULO 3: BUENAS Y MALAS NOTICIAS : PDF
- CAPÍTULO 4: LA IGLESIA QUE ENFERMA A DIOS : PDF
- CAPÍTULO 5: DE TIBIOS A CALIENTES : PDF
- CAPÍTULO 6: NIETOS DE DIOS : PDF
- CAPÍTULO 7: LA RELIGIÓN PREVENTIVA : PDF
- CAPÍTULO 8: MÁS RELIGIÓN PREVENTIVA : PDF
- CAPÍTULO 9: PESQUEMOS A LA DERECHA DEL BOTE : PDF
- CAPÍTULO 10: SOLAMENTE JESÚS : PDF
- CAPÍTULO 11: LA VIDA, SIN JESÚS, ES UN DESPERDICIO : PDF



