Recursos Bíblicos

El Santuario y su servicio – M.L. Andreasen [libro]

Es bueno que los cristianos estudien el santuario y su servicio. Estos contienen lecciones preciosas para el estudiante consagrado. Se ve allí a Cristo como el Gran Sumo Sacerdote, un cargo que para muchos miembros de la iglesia ha perdido su significado. Y, sin embargo, la obra de Cristo como Sumo Sacerdote es la misma esencia del cristianismo, el corazón de la expiación.

Dios ha bendecido grandemente al autor de este libro en su estudio y enseñanza de estas grandes verdades, y recomendamos cordialmente este claro y abarcante tratado del Santuario a todos los que deseen conocer más perfectamente los caminos de Dios.

El autor de este libro espera y ruega a Dios que su trabajo pueda inducir a algunos, tal vez a muchos, a apreciar más hondamente lo que Cristo significa y está haciendo para ellos; y que ellos, por el camino nuevo y viviente que él ha consagrado a través del velo, se presenten con él en el lugar santísimo donde está ahora oficiando.

Hoy, se enseñan muchas doctrinas falsas acerca de la santidad. Por un lado, hay quienes niegan el poder de Dios para salvar del pecado. Por otro lado, hay quienes se jactan de su santidad delante de los hombres y quisieran hacernos creer que están sin pecado. Entre la primera clase hay no solamente incrédulos y escépticos, sino miembros de la iglesia cuya visión no incluye la victoria sobre el pecado, sino una transigencia con el pecado. En la otra clase, están aquellos que no tienen un concepto justo ni del pecado ni de la santidad de Dios, cuya visión espiritual está tan perjudicada que no pueden percibir sus propias faltas, y, por lo tanto, se creen perfectos, y cuyo concepto de la religión es tal que su propia comprensión de la verdad y la justicia es superior a la que se revela en la Palabra. No es fácil decidir cuál es el mayor error.

El plan de la salvación debe necesariamente incluir no solamente el perdón del pecado, sino la restauración completa. La salvación del pecado es más que el perdón del pecado. El perdón presupone el pecado y se da a condición de que rompamos con él; la santificación es apartarse del pecado e indica la liberación de su poder y la victoria sobre él. El primero es un medio de neutralizar el efecto del pecado; la segunda es una restauración del poder para obtener la victoria completa.

Contenido

  • El sistema de sacrificios
  • Los santuarios de Dios en la tierra
  • El sacerdocio
  • Sacerdotes y profetas
  • La consagración de Aarón y sus hijos
  • Los holocaustos
  • Las oblaciones
  • Los sacrificios de paz
  • Las ofrendas por el pecado
  • Ofrendas por el pecado y delito
  • El servicio diario
  • El día de las expiaciones
  • El macho cabrío de Azazel
  • Las fiestas y santas convocaciones
  • La oración
  • La Ley
  • El sábado
  • El último conflicto
  • La última generación
  • El juicio

Comparte tu opinión

Deja un comentario