¿Qué es un Milagro? ¿Cómo sucede un Milagro?

Un milagro es un acto sobrenatural de Dios que ocurre más allá de las leyes naturales que rigen nuestro mundo. Es una manifestación del poder divino que desafía lo común y lo ordinario. Los milagros son actos extraordinarios que ocurren cuando Dios, en Su sabiduría y soberanía, decide revelar Su poder de una manera especial. A lo largo de la historia, Dios ha realizado milagros para mostrar Su gloria, liberar y bendecir a las personas, confirmar el mensaje de los profetas y guiar a la gente a creer en Él.

¿Cómo sucede un milagro?

Los milagros ocurren cuando Dios así lo desea y cuando es parte de Su plan. Pueden manifestarse de diferentes maneras, como sanaciones inexplicables, multiplicación de alimentos, resurrección de los muertos y otras intervenciones divinas que desafían las leyes naturales establecidas. La Biblia relata numerosos ejemplos de milagros realizados por Dios a lo largo de la historia, principalmente a través de profetas, apóstoles y, sobre todo, Jesús. Estos milagros tenían como propósito mostrar el poder de Dios, bendecir a las personas, confirmar el mensaje de salvación y fortalecer la fe.

Es importante tener en cuenta que los milagros no son eventos cotidianos ni ocurren de manera frecuente. No podemos exigir o controlar a Dios para que realice un milagro según nuestra voluntad. Los milagros son acciones sobrenaturales y dependen totalmente de la voluntad de Dios. Algunas personas pueden ser dotadas por Dios con el don de realizar milagros, pero esto no excluye la posibilidad de que cualquier creyente pueda experimentar un milagro a través de la oración y la fe.

¿Siguen ocurriendo milagros hoy?

Sí, los milagros siguen ocurriendo hoy en día. El poder de Dios no ha cambiado y Él continúa obrando de manera sobrenatural en el mundo actual para manifestar Su gloria y cumplir Su propósito. Los milagros de Dios no se limitaron a la época en que se escribió la Biblia. Jesús prometió que aquellos que creyeran en Él realizarían señales y milagros (Marcos 16:17-18). Además, el Nuevo Testamento proporciona instrucciones sobre cómo manejar los dones de profecía y milagros, indicando que estas manifestaciones espirituales continuarían hasta la segunda venida de Cristo.

Sin embargo, es importante recordar que los milagros no son el aspecto más importante del evangelio. El mensaje central del evangelio se centra en la salvación del pecado, la reconciliación con Dios y la promesa de vida eterna a través de la fe en Jesús. La función de los milagros es confirmar el mensaje de salvación y fortalecer la fe de las personas. El mayor milagro de todos es la transformación de un pecador en un hijo de Dios por medio de Jesús.

¿Cómo puedo recibir un milagro de Dios?

Recibir un milagro de Dios está sujeto a Su voluntad. No podemos exigir o forzar a Dios a realizar un milagro cuando no es Su plan. Sin embargo, podemos acercarnos a Él a través de la oración y la fe. La oración ferviente y confiada es el primer paso para recibir un milagro. Debemos presentar nuestras necesidades y deseos ante Dios, creyendo en Su poder y confiando en Su sabiduría. A veces, el milagro ocurre de inmediato, mientras que en otras ocasiones, puede requerir paciencia y perseverancia en la oración. Es importante recordar que la respuesta de Dios puede ser sí, no o espera, y debemos confiar en Su perfecto plan en todas las circunstancias.

No podemos reducir la fe a la obtención de milagros, y la falta de un milagro no debe considerarse automáticamente como una falta de fe. Dios es soberano y conoce lo que es mejor para nosotros en cada situación. Aunque no siempre comprendamos Sus caminos, debemos estar dispuestos a aceptar Su voluntad, incluso si eso significa no recibir el milagro que esperamos. Nuestra fe verdadera se manifiesta al confiar en Dios y someter nuestras vidas a Su guía y propósito.

¿Puede el diablo hacer milagros?

Sí, el diablo tiene la capacidad de realizar señales y milagros falsos para engañar a las personas y apartarlas de Dios. Estos milagros falsificados tienen como objetivo exaltar y promover fuerzas demoníacas, y su propósito es desviar a la gente de la verdad y la salvación en Jesús. La Biblia nos advierte sobre la presencia de falsos profetas y obradores de milagros que actúan bajo la influencia del diablo para engañar a las personas (Marcos 13:22). Estos milagros falsos pueden parecer poderosos y asombrosos, pero no poseen el poder divino y tienen un alto costo espiritual.

Es fundamental discernir y evaluar cuidadosamente los milagros y las profecías que presenciamos o escuchamos. Debemos medirlos a la luz de la Palabra de Dios y compararlos con lo que la Biblia enseña. El mensaje y el propósito del milagro deben estar en línea con la verdad bíblica y llevar a las personas a glorificar y honrar a Dios. Si el mensaje contradice la Palabra de Dios o se centra en exaltar a alguien o algo por encima de Dios, debemos ser cautelosos y reconocerlo como un engaño del diablo.

En conclusión, los milagros son actos sobrenaturales de Dios que ocurren más allá de las leyes naturales. Su manifestación está sujeta a la voluntad de Dios y tiene el propósito de revelar Su poder, bendecir a las personas y confirmar Su mensaje de salvación. Podemos buscar un milagro a través de la oración y la fe, pero siempre debemos someternos a la voluntad de Dios y confiar en Su sabiduría. Debemos discernir cuidadosamente los milagros y ser cautelosos ante los falsos milagros promovidos por el diablo. Al final, nuestra verdadera fe se manifiesta al aceptar y confiar en la voluntad soberana de Dios, independientemente de si experimentamos o no un milagro en nuestras vidas.

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- Elena G. White


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